¿Sabías que la industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo?
Lo expresó la ONU en un estudio sobre Comercio y Desarrollo a principios de 2019, señalando el alto impacto que genera la industria en el medio ambiente.
La industria de la moda es el segundo consumidor de agua a nivel mundial, genera alrededor de 20% de las aguas residuales y libera medio millón de toneladas de microfibras sintéticas al océano por año. El consumidor promedio compra 60% más prendas de ropa que hace 15 años y cada artículo se conserva la mitad del tiempo (estimado promedio de uso de 3 puestas). También se estima que el 85% de las prendas son desechadas sin posibilidad de segundas oportunidades. Según datos de la Agencia de Protección Ambiental de USA (EPA), sólo se recicla un 15% y el 85% acaban en rellenos sanitarios o incineradores.
En relación a la contaminación que genera, la industria de la moda se encuentra por encima de la industria manufacturera, la de energía, la de transporte e incluso la alimentaria. La única que la supera es la petrolera. Además, también esta implicada en explotación animal e infantil, sumado a malas y poco justas condiciones laborales de trabajadores, en general, mujeres de países occidentales.
La razón de estos altos números de contaminación es el Fast Fashion (moda rápida) que produce productos en masa, sin cuidar la trazabilidad. Este ultimo término se refiere a seguir el camino que hace una prenda desde el inicio de su proceso de producción hasta que llega a las manos del consumidor. Los materiales, los desechos y la mano de obra entran en juego y son los componentes del precio final de cada producto. Para que podamos comprar a los precios tan bajos que ofrecen tiendas como H&M, Forever21 o Zara, los costos tienen que haber sido aún mas bajos (sobre todo en mano de obra). “Hoy estamos maquilando más ropa, consumiendo más, usando más recursos y pagando menos que en cualquier otra época. Al mismo tiempo, hay unos estragos ambientales insostenibles y un récord de accidentes laborales en fábricas”, dijo Andrew Morgan, director del documental “True Cost” que expone el sistema de la producción de la indumentaria y que se puede ver en Netflix.
Dicen que la ropa que vestimos refleja nuestra identidad. Pero, ¿te preguntaste alguna vez de dónde viene? Por ejemplo en Estados Unidos solo se fabrica el 3% de la ropa, ya que el otro 97% se subcontrata a países como Bangladesh, Camboya, Vietnam y Brasil, con sueldos de 2 dólares al día. El movimiento Fashion Revolution ha nacido tras la tragedia de Bangladesh en 2013, en la que murieron 1133 personas y 2500 otras salieron heridas, al colapsarse el Rana Plaza, edificio en el que estaban instaladas cinco fabricas de ropa y donde trabajaban mayoritariamente mujeres en condiciones laborales poco seguras y sin derechos. El Fashion Revolution hoy se encuentra representado en todo el mundo y busca generar concientización sobre el costo real que tiene la ropa. De aquí surge la campaña “Quien hizo mi ropa?” que cada vez mas marcas toman como suya para comunicar sus valores.
Para afrontar el gran impacto, la ONU creó la Alianza de las Naciones Unidas para la Moda Sostenible, que busca detener las prácticas perjudiciales para el medio ambiente y la sociedad en este sector, y convertirlo en un motor de la acción ambiental.
Al terminar de leer este articulo te propongo que te preguntes si realmente necesitas algo antes de comprarlo, y que empieces a cuestionar el de donde vienen.
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